Sobre la Ludopatía


No es un problema generalizado

Realidad: La incidencia de la ludopatía se sitúa entre el 1 y el 3% de la población general. En Europa, cabe destacar a España como el país que más dinero gasta por habitante en juego y uno de los primeros del mundo. En la actualidad, se estima que en España hay entre un 1,5% y un 3% de la población con problemas de juego patológico; esto significa que más de medio millón de personas son adictas al juego en nuestro país.

Los ludópatas son unos viciosos, juegan porque quieren, son egoístas y malas personas

Realidad: El juego patológico está considerado actualmente como una adicción y trastorno por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psicología. No podemos utilizar criterios morales para categorizar a estos pacientes, pues sufren un trastorno del control de los impulsos y una dependencia que les imposibilita el poder parar de jugar pese a las graves consecuencias que este comportamiento trae a sus vidas.

Los juegos de azar no provocan adicción

Realidad: Los síntomas del juego patológico y de cualquier otra adicción a una sustancia son muy parecidos. En la práctica clínica, el tratamiento terapéutico de estas adicciones es muy parecido y los objetivos se trabajan de forma similar. Actualmente, el juego patológico o ludopatía se encuentra categorizado dentro del apartado de trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM)..


Quien tiene un problema de ludopatía es porque se lo ha buscado, debería ser capaz de controlarlo y frenarlo

Realidad: Ninguna persona que comienza a jugar a juegos de azar lo hace con el objetivo de que esto se convierta en un problema. Ningún paciente quiere terminar robando a su familia, perdiendo relaciones sociales o arruinado a causa del juego. La persona adicta tiene un trastorno que le dificulta el control de impulsos ante la gratificación inmediata sin ser conscientes de las repercusiones negativas que esto puede tener a la larga.


La ludopatía es un problema genético y hereditario

Realidad: Es cierto que algunos pacientes con problemas de juego patológico han tenido padres o familiares cercanos que, a su vez, también jugaban de forma compulsiva. Sin embargo, no existe un gen que determine la existencia de esta patología. Este tipo de comportamiento puede ser aprendidos a través del ambiente social y familiar.

Fuente: AGRAJER (Asociación no lucrativa de carácter benéfico-social y Centro de Tratamiento Ambulatorio concertado por la Junta de Andalucía)  http://agrajer.org/